Hoy, 30 de marzo, el mundo de la música se detiene para rendir homenaje a una de las figuras más influyentes en la historia del rock y el blues: Eric Clapton.
Apodado cariñosamente como "Slowhand" (Mano Lenta), Clapton llega a los 81 años consolidado no solo como un virtuoso de la guitarra, sino como el único artista que ha sido inducido tres veces al Salón de la Fama del Rock and Roll (como miembro de The Yardbirds, Cream y como solista).
Desde los riffs psicodélicos de los años 60 hasta las baladas acústicas que conmovieron al mundo en los 90, su carrera es un viaje por la resiliencia y el talento puro. Canciones como "Layla", "Cocaine" y la desgarradora "Tears in Heaven" se han convertido en himnos generacionales que siguen resonando con la misma fuerza que el día de su estreno.
¿Por qué recordarlo hoy?
Clapton no solo definió el sonido de la guitarra eléctrica moderna, sino que tendió un puente entre el blues tradicional y el rock comercial, permitiendo que géneros profundos llegaran a las grandes audiencias. Su técnica impecable y su capacidad para transmitir emociones a través de las cuerdas lo mantienen como un referente indiscutible para músicos de todas las edades.